El lipofilling, técnica conocida desde hace muchos años y perfeccionada por el cirujano estadounidense Sydney Coleman, es hoy una de las intervenciones clave de la cirugía plástica. La lipoestructura es una técnica refinada de lipofilling que aumenta el volumen de determinadas zonas con la grasa del propio paciente, por lo que no hay riesgo de rechazo. En la mayoría de los casos puede hacerse con anestesia local.
Debe realizarla un cirujano con experiencia, porque la grasa es muy delicada. La cantidad necesaria se extrae con pequeñas cánulas diseñadas para ello de zonas donde suele haber grasa disponible (abdomen, cara interna de rodillas y muslos, etc.). Después se lava, se filtra, a veces se centrifuga y se reinyecta con microcánulas que depositan pequeñas cantidades en cada pasada. Una preparación cuidadosa del injerto es esencial para un buen resultado.
La grasa puede usarse en todo el cuerpo, aunque sobre todo en el rostro para tratar:
- ojeras y ojos hundidos
- pómulos
- labios
- depresiones de distinto origen.
En casos seleccionados, cuando solo se desea un aumento moderado, también puede aumentarse el pecho con grasa. Las manos son otra indicación excelente: el lipofilling rejuvenece el dorso de la mano, siempre a la vista y que a menudo delata la edad. En el cuerpo, el lipofilling se usa sobre todo para rellenar depresiones, tratar cicatrices, aumentar los glúteos (dentro de límites razonables) o corregir resultados insatisfactorios de liposucciones anteriores.
Hay que saber que una parte variable de la grasa injertada se reabsorbe inevitablemente. Puede ser mínima y no afectar al resultado, o mayor y requerir un retoque, necesario estadísticamente en alrededor del 25 % de los casos. Incluso con una intervención perfecta, algunas células mueren durante la preparación y no prenden; las que prenden son permanentes y mantienen el resultado.
El lipofilling se combina a menudo con otras intervenciones, como un lifting facial, para perfeccionar el resultado. Es una verdadera intervención (en realidad dos intervenciones combinadas) y debe realizarse en quirófano. Los costes varían y no pueden estimarse sin ver al paciente: es imprescindible una consulta con un especialista en Cirugía Plástica y Reconstructiva.
