El ácido poli-L-láctico (PLA) es un producto sintético conocido en medicina desde hace más de 25 años, con diversas aplicaciones: hilos de sutura, materiales de osteosíntesis o de reparación de ligamentos, reconstrucción craneofacial y cirugía orbitaria. Es conocido por ser muy biocompatible y biodegradable.
Numerosos estudios de toxicología y biocompatibilidad in vitro e in vivo, en varias especies animales y en humanos, han demostrado la seguridad del PLA, considerado una sustancia inmunológicamente inactiva. La Food and Drug Administration estadounidense lo reconoció como «generalmente seguro», y en la literatura médica no se describen reacciones alérgicas al PLA.
Uso en medicina estética
En medicina estética se ha desarrollado un hidrogel de ácido poliláctico para rellenar arrugas y tratar la flacidez: un producto no animal, biocompatible, no tóxico y biodegradable de larga duración, llamado SCULPTRA™. No requiere pruebas cutáneas previas.
Indicaciones
Sculptra™ se inyecta en el tejido subcutáneo y es especialmente adecuado para eliminar o mejorar líneas, arrugas profundas, cicatrices y alteraciones de la piel ligadas al envejecimiento.
Mecanismo de acción
La inyección de SCULPTRA™ mejora de inmediato el aspecto de la piel, pero de forma temporal, porque el agua del producto se absorbe en pocos días. La corrección real se produce gracias a la síntesis de colágeno nuevo que estimula el PLA. Este proceso dura unos meses: se necesitan varias sesiones (normalmente al menos cuatro), con intervalos adecuados, y el tratamiento suele durar al menos seis meses. SCULPTRA™ tiene una vida media de unos 18 meses: pasado ese tiempo queda aproximadamente la mitad del producto, lo que permite sesiones de mantenimiento una vez al año.
Técnica de inyección
SCULPTRA™ se inyecta en el tejido subcutáneo o en la dermis profunda con una aguja fina o una cánula. Normalmente se añade una pequeña cantidad de anestésico para reducir la molestia. Se necesitan varios puntos de inyección y, como el rostro siempre es asimétrico, la cantidad puede variar de un lado a otro. La sesión termina con un masaje enérgico realizado por el médico o por personal cualificado: es esencial para distribuir bien el producto y limitar la formación de granulomas.
Cuidados posteriores
El paciente debe repetir un masaje de 3–4 minutos, según las indicaciones del médico, al menos dos veces al día la primera semana y después una vez al día. Si aparecen hematomas, aplicar hielo y, si se desea, productos con vitamina K. Evitar temperaturas extremas durante 48 horas.
Complicaciones
- hematomas (mejor no programar eventos sociales en los dos o tres días siguientes)
- formación de granulomas
- inyección accidental en un vaso, con riesgo de embolia y oclusión
- reacciones alérgicas a los componentes o excipientes del producto.
Contraindicaciones
- enfermedades de la piel agudas o crónicas (infecciones o inflamaciones) cerca de la zona a tratar
- alergia conocida a algún componente del producto
- asociación con productos sintéticos (permanentes o semipermanentes)
- embarazo
- enfermedades autoinmunes
- trastornos de la cicatrización (queloides, etc.)
- tratamiento anticoagulante o antiagregante.
