Los lunares (nevus) son lesiones cutáneas muy frecuentes, tanto en zonas cubiertas como expuestas. Casi siempre son benignos, pero en ocasiones pueden transformarse, a veces rápidamente, en tumores malignos muy peligrosos. Es fundamental que los controle un dermatólogo, que puede valorarlos y hacer un mapa. En los casos dudosos, las lesiones deben extirparse quirúrgicamente y enviarse a estudio histológico, que determina su naturaleza, su posible peligrosidad y si la extirpación es completa.
No se aconseja eliminar los lunares con láser, porque el láser los vaporiza y ya no pueden estudiarse al microscopio. Un cirujano plástico puede extirpar estas lesiones de la mejor manera, dejando la cicatriz más pequeña posible.
